lunes, 15 de octubre de 2007

Sálvemos el mundo, salvémonos nosotros


Ya lo decían los grandes autores de la ciencia ficción. Prácticamente todos, cuando hablan del futuro, para ponerlo en contexto suelen hablar de que antes de este futuro imaginado hubo un época en la que la tierra lo pasó muy mal. La sobre explotación de los recursos y la contaminación indiscriminada lo habían convertido todo en un auténtico basurero. Para algunos autores esta situación era constante y seguía ocurriendo en un futuro muy lejano, lejano, y no tan lejano. Para otros, esta situación acababa invirtiendose, ya fuera por el esfuerzo de todos, por que no hay más remedio y despues de semejante desastre natural no quedan industrias que puedan sobre explotar ni contaminar; ya fuera por la concienciación de la sociedad; o ya fuera por un avance milagroso de la ciencia (Isaac Asimov, por ejemplo).

Pero nosotros no podemos esperar a un avance milagroso de la ciencia. Asimov describía una máquina de movimiento continuo, que creaba increíblemente energía de la nada o unas estacionas solares en la órbita de mercurio que enviaban energía directamente a la tierra. Poseemos fuentes de energía que no contaminan, pero no son milagrosas, no basta una estación solar para abastecer a toda la tierra. Pero utilizar energías renovables no es tan sencillo, lleva mucho más esfuerzo, pero es un esfuerzo necesario, y el camino a su utilización masiva pasa por la concienciación de todos.

Tampoco podemos sentarnos a esperar, por que entonces el desastre ocurrirá (ya empieza a dejarse notar) y entonces ya será demasiado tarde.

Solo queda un camino entonces. Debemos darnos cuenta que el mundo se va al garete, que los huracanes tan numerosos de pronto no son casualidad, que los glaciares no se derriten por capricho, que especies animales y vegetales cada día se extingan no es tan normal, que inundaciones sucedan a sequíaz no tendrían que ser ley de vida. La tierra esta sufriendo enormes cambios, y aunque esto estaba previsto desde hace mucho, no hicimos caso. Y lo que es más grave: ahora que está ocurriendo, no hacemos caso.

Todos podemos ayudar, y aunque no tengamos el poder directo de los grandes cambios tenemos el poder de presionar a quienes si pueden hacer cambios directos. Tambien tenemos el poder. el poder de usar menos el coche, que se puede ir a por el pan sin él. el poder de ahorra agua y electricidad en casa. El poder de salvar nuestro planeta.

No se si está ya en nuestras manos invertir el proceso, espero que si. Pero al menos está en nuestras manos impedir su avances.

Salvemos el medio ambiente. Salvemos el planetas. Salvémonos nosotros y salvemos a nuestros hijos.

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